Esa es la pregunta ¿Por qué no tengo ganas de entrenar? Hace semana y media que no la toco. Es verdad que la semana pasada estuve un poco malo, pero también es verdad que nunca he dejado de salir por cosas de ese estilo. También hace frío, pero no hace más del que he sufrido en mis carnes cuando vivía en Madrid y salía a entrenar por la noche, después de trabajar, en invierno por la Casa de Campo y me hacía 4 horas bajo cero. No sé si achacarlo a mi reciente vuelta al paro. Tengo, en principio, buenas expectativas de trabajar pronto, pero también hay mucha incertidumbre y ahora mismo me siento más como si no fuera a encontrar trabajo en años que como debería sentirme pensando que tengo algo latente. La cuestión es que no tengo ninguna gana de entrenar. Por la tarde miro la bici y digo: mañana salgo a rodar 3 horas, que me apetece mucho y veo la ropa colgada en el perchero, preparada, igual que lleva una semana y media porque siempre pienso que al día siguiente voy a salir. La cuestión es que la motivación se me ha ido diluyendo.Cuando me fui al paro hace casi tres semanas, me lo iba a tomar como unas vacaciones. Aprovechar para entrenar bien, ir a las carreras de la Interclubs del Vinalopó y ser un buen amo de casa. Lo único que estoy haciendo es lo último. Con la bici, cada día he ido a menos hasta no querer saber nada.
Estoy en un equipo como siempre había soñado, muy buena gente, alegre, preocupada de cómo vas, muy abierta y cuya máxima es pasarlo bien y a fé que lo consiguen. Cada día estoy más convencido de que hice la elección correcta integrándome al Bicisport Poli - Metal Lube - VerVeKe. Además los resultados globales están siendo buenos y eso debería bastar a una persona entusiasta y dispuesta como yo para estar haciendo, mínimo, cuatro horas diarias y disfrutando, pero no, no soy capaz ni de hacer el intento. Esto ya me pasó hace dos años, pero las circunstancias eran muy malas. Ahora son casi óptimas y no veo la luz por ningún sitio para montar en bici. En todos los demás aspectos de mi vida estoy genial y eso siempre nos da mucha más moral a los que vivimos el ciclismo para salir a entrenar supermotivados. No sé si lo mejor es obligarme un poco a mi mismo o dejar pasar unos días más para que me vuelvan las ganas. Lo segundo es una apuesta segura y me da muy buenos resultados, pero me va a suponer perderme toda la primera parte de la temporada. Lo primero... puede salir bien, pero hay que tener una convicción de la que carezco ahora mismo. De momento esperaré a ver qué me va diciendo el cuerpo.









